COMENTARIOS - RELACIONES DE COSTA RICA CON PALESTINA - 20/02/2008
Relaciones de Costa Rica con Palestina
Siempre he creído en una solución pacífica y negociada al conflicto entre Israel y Palestina y en el derecho que tienen ambos pueblos a vivir en paz en sus respectivos estados soberanos y democráticos. Asimismo la idea de que Costa Rica establezca relaciones diplomáticas con estados árabes e islámicos moderados siempre ha contado con nuestra simpatía y respaldo.
Siempre he creído en una solución pacífica y negociada al conflicto entre Israel y Palestina y en el derecho que tienen ambos pueblos a vivir en paz en sus respectivos estados soberanos y democráticos. Asimismo la idea de que Costa Rica establezca relaciones diplomáticas con estados árabes e islámicos moderados siempre ha contado con nuestra simpatía y respaldo.
Sin embargo de acuerdo a las Naciones Unidas la Autoridad Nacional Palestina no es un estado y no sabemos cuando lo será. Efectivamente, el máximo organismo internacional no le reconoce como un estado alegando que no tiene un territorio oficialmente definido y le otorga solamente un status de observador con voz pero sin voto.
Y por otro lado parece que las fuerzas políticas que controlan hoy día Palestina están muy lejos de la moderación y de la solución pacífica de las controversias.
Siendo generosos el establecimiento de relaciones diplomáticas entre Costa Rica y Palestina desde el 05 de febrero del 2008 se podría leer como una forma de apoyar la causa de los palestinos en el camino de constituirse algún día en un estado.
Pero lo que más preocupa es el momento que se escogió para suscribir tales relaciones. Un momento tan inoportuno como el que se seleccionó para trasladar la sede de la Embajada de Costa Rica de Jerusalem a Tel Aviv: en el clímax de la dolorosa confrontación bélica entre Israel y las guerrillas de Hezbollah. Como para dejar en claro que ahora la diplomacia costarricense coquetea y está del lado de los radicales y no del lado de la democracia con la cual tenemos largas relaciones diplomáticas de amistad y cooperación. El traslado de la Embajada era inevitable y hasta necesario, pero el momento para hacerlo constituyó un error diplomático.
En su Programa de Gobierno el actual Presidente Arias dijo: “ Nuestra política exterior mantendrá y profundizará los vínculos bilaterales que nos unen con países que participan de nuestra visión de mundo y de nuestro compromiso con los valores de la libertad y la democracia”. Será estableciendo relaciones diplomáticas con los palestinos a espaldas del Embajador de Israel en Costa Rica como el actual gobierno está profundizando los vínculos bilaterales con el Estado democrático de Israel que sí tiene una visión de mundo afín a la nuestra?
Por lo demás reiteramos que el momento que se escogió para establecer dichas relaciones no es el mejor pues dicha Autoridad Palestina está ahora en profunda crisis y la organización Hamás controla partes importantes de su territorio. No podemos olvidar que Hamás es un movimiento radical islámico aliado del gobierno de Irán y de grupos duros como Al Qaeda, los talibanes y las FARC.
Llama la atención que en los mismos días en que el Presidente Arias se unía a la Campaña Mundial contra las FARC es que establecía las relaciones con la entidad palestina ahora controlada en parte por los activistas de Hamás.
La idea de abrir nuevos mercados y relaciones comerciales con países árabes e islámicos es correcta pero no vemos cual es el potencial comercial de Palestina ni cuales son las inversiones extranjeras que nos van a llegar de allá. Aquí las motivaciones han de ser otras que es necesario sean explicadas y esclarecidas por el actual gobierno.
Al mismo tiempo que el Presidente Arias con razón da lecciones de paz, democracia y derechos humanos a las FARC y a los gobiernos de Cuba y Venezuela establece relaciones diplomáticas con una Palestina controlada en parte por Hamás. Cómo le explicamos a nuestros hijos y estudiantes esa contradicción?
Esta doble escala de valores ha sido característica de potencias militares que a través de la historia juegan al realismo político pero no ha sido ni debe ser el sello de Costa Rica, un país que por lo general y salvo lamentables excepciones se ha enorgullecido de practicar una política exterior supeditada a los más elevados ideales, valores y principios de la democracia, los derechos humanos, la tolerancia y la paz.
Y no debe ser el sello de un gobierno encabezado por un Premio Nobel de la Paz quien en su Programa de Gobierno se había comprometido a convertir a Costa Rica en una potencia moral, no en una potencia de la doble moral.